Limpiezas 182

Limpieza y su ámbito LIMPIEZA FORENSE La norma ISO 21043-2, que establece los requisitos para el reconocimiento, registro, recogida, transporte y almacenamiento de elementos con potencial valor forense, señala que los riesgos deben evaluarse e identificarse a lo largo de todo el proceso forense. Por tanto, definir riesgos, EPP y planes de residuos son cruciales para evitar riesgos. En este sentido, la higienización de una zona se realiza cuando es necesario llevar a cabo una limpieza resultante de actos o sucesos asociados a fallecimientos de diversa consideración. Es el caso de: Homicidios y asesinatos. Una vez finalizada la intervención policial se requiere una limpieza experta a cargo de trabajadores cualificados que empleen protocolos y productos específicos. Suicidios. Los profesionales en limpieza forense deben ser capaces de efectuar una desinfección tan exhaustiva como respetuosa con las particularidades de la situación, incluyendo a los afectados. Muertes ignoradas. Si un cadáver ha pasado desapercibido por más de 48 horas, la descomposición del cuerpo presenta un escenario complejo que exige la implicación de expertos. Coordinación entre estamentos Los avances experimentados por la medicina forense en relación con las técnicas identificativas y las peculiaridades de la organización de la actividad científico-judicial requieren la participación y coordinación de diversos estamentos, como son el Cuerpo Nacional de Médicos Forenses, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, la Comisaría General de Policía Científica y el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, y las policías autonómicas donde estén constituidas. Manuel González, fundador de la empresa especializada Limpiezas Traumáticas, comenta cómo se lleva a cabo este proceso: “Trabajamos para la Guardia Civil, la Policía Nacional y los juzgados. Normalmente los avisos llegan a través de ellos”. González aclara que la contratación formal suele realizarse desde el ámbito judicial: “El aviso lo dan ellos, pero quien contrata normalmente es el juzgado, la jueza de guardia”. En otras ocasiones, explica, son los familiares quienes contactan con la empresa tras recibir indicaciones oficiales. Un proceso tipificado En España, los fluidos biológicos –sangre, secreciones, tejidos o restos humanos– se clasifican como residuos biosanitarios peligrosos bajo la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, y el Real Decreto 833/1988 sobre residuos tóxicos y peligrosos. Estos pertenecen a las Clases III, V y VI: infecciosos, citotóxicos o con riesgo mutagénico. Por ello, deben de gestionarse por empresas autorizadas, prohibiendo su vertido, reciclaje o incineración no controlada. Los fluidos biológicos se clasifican como residuos biosanitarios y deben gestionarse por empresas autorizadas Marzo-Abril 2026 / LimpieZas 69

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