LimpieZas / Mayo-Junio 2026 58 Limpieza y su ámbito ENVASES Envases vacíos de productos químicos: lo que toda empresa de limpieza debe saber La gestión de los residuos de envases de productos químicos no es una cuestión menor. Es una obligación legal con consecuencias económicas reales, y el sector de la limpieza profesional se enfrenta a un escenario regulatorio que exige ponerse al día. Bidones de desengrasante apilados junto al cuarto de limpieza. Garrafas vacías de detergente alcalino junto al contenedor general de basura. Envases de desinfectante mezclados con el cartón del almacén. Esta imagen, cotidiana en muchas empresas de limpieza, describe una situación de incumplimiento normativo que puede derivar en sanciones económicas significativas. La normativa española y europea sobre residuos de envases es clara, y las empresas de limpieza profesional –como generadoras de estos residuos– tienen obligaciones concretas que cumplir. El marco legal: más complejo de lo que parece La gestión de los envases vacíos de productos de limpieza profesional no está regulada por una sola norma, sino por un conjunto de disposiciones que se solapan y complementan. Conocerlas es el primer paso para actuar correctamente. La Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelo contaminado para una economía circular es la norma paraguas. Transpone al ordenamiento español la Directiva europea 2018/851 y establece las obligaciones generales para todos los productores de residuos. Su principio básico es claro: quien genera residuos es responsable de su correcta gestión. El Real Decreto 1/2023, de 10 de enero, sobre gestión de envases y residuos de envases, sustituye a la normativa anterior (RD 782/1998) y regula específicamente cómo deben tratarse los envases una vez agotado su contenido. Para el ámbito profesional –que es el de las empresas de limpieza– establece que los envases vacíos son residuos de envases industriales o comerciales, lo que implica un régimen de responsabilidad directa sobre su gestión. No basta con depositarlos en los contenedores municipales. A estas normas se añade el Reglamento (CE) 1272/2008 (CLP), que clasifica los productos químicos según su peligrosidad. Este reglamento tiene una implicación directa y frecuentemente ignorada: si el producto contenido en el envase estaba clasificado como peligroso –corrosivo, tóxico, irritante, nocivo para el medioambiente–, el envase vacío hereda esa clasificación como residuo peligroso, salvo que haya sido descontaminado conforme a un procedimiento técnico acreditado. En el día a día de una empresa de limpieza, esto afecta a una parte significativa de su inventario: MADRID. De nuestra Redacción.
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