Limpieza y su ámbito TEMPERATURAS EXTREMAS a altas temperaturas, es crucial desarrollar un protocolo de acción que contemple todas las medidas específicas que vamos a tomar según la situación en la que nos encontremos. Este protocolo debe contemplar el monitoreo de la temperatura y de la humedad del ambiente que son los parámetros que nos van a indicar que medidas tenemos que adoptar según el punto en el que nos encontremos. Entre las acciones más efectivas se incluyen: - Planificación del trabajo: se recomienda organizar la realización de los trabajos más exigentes físicamente a primera o última hora del día cuando las temperaturas son más bajas. - Zonas de descanso climatizadas: es importante tener una zona donde los trabajadores, en sus descansos, puedan refrescarse e hidratarse con agua fresca. Además, es importante concienciar del efecto deshidratante de las bebidas azucaradas, el café y el té. - Uso de ropa adecuada: la vestimenta debe ser lo más ligera posible dentro de las necesidades de seguridad y protección del puesto de trabajo. - Rotación de personal: si se da el caso que no todos nuestros puestos están expuestos a altas temperaturas, podemos jugar con la rotación del personal de forma que se vaya repartiendo la exposición entre todos los trabajadores, lo que reduciría mucho el tiempo de exposición individual. - Capacitación en primeros auxilios: una de las cosas más importantes es que los trabajadores estén preparados para detectar cuando alguien está teniendo un golpe de calor o alguna otra complicación relacionada con esta situación, para lo cual es fundamental la formación en primeros auxilios enfocada en estas situaciones de manera que los trabajadores puedan actuar rápidamente en caso de emergencia. - Monitoreo de alertas meteorológicas: si la Agencia Estatal de Meteorología, o en su caso, el órgano autonómico correspondiente, emite un aviso de fenómeno meteorológico adverso de nivel naranja o rojo se deberán extremar las precauciones y, si es necesario, reorganizar las actividades para evitar riesgos. Si bien estas son medidas generales a aplicar cuando tengamos que trabajar en situaciones de elevadas temperaturas, a la hora de la verdad todo esto hay que aplicarlo a nuestro centro de trabajo de una forma en la que realmente sepamos que vamos a cuidar de nuestros trabajadores y van a estar trabajando en las mejores condiciones posibles. Para conseguir esto es fundamental que los responsables de seguridad conozcan las particularidades de su centro de trabajo y de sus trabajadores. Algunas estrategias podrían ser reorganizar los turnos para evitar la actividad en las horas centrales del día, la instalación de sombras en las áreas de trabajo. Teniendo en cuenta que en estas situaciones los trabajadores deberían trabajar acompañados, si tenemos un puesto en el que esto no es posible, podemos implementar chequeos periódicos a dichos puestos para comprobar el buen estado de esos trabajadores. En definitiva, está bien ser creativos para adaptar lo mejor posible los puestos y que nuestros trabajadores, dentro de la incomodidad de trabajar a altas temperaturas, puedan tener las mejores condiciones posibles y sentirse cuidados. El trabajo en condiciones de calor extremo es un desafío creciente que requiere de un enfoque integral y preventivo. Proteger la salud de nuestros empleados no solo es una obligación legal, sino que también es una responsabilidad ética ya que impacta directamente en su bienestar y productividad. La clave está en la planificación, la concienciación y la adaptabilidad de las medidas a cada entorno laboral. Crear un ambiente seguro y confortable es una inversión en el capital humano de la empresa lo que nos va a garantizar su sostenibilidad a largo plazo. 㔾 Julio-Agosto 2025 / LimpieZas 47
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