Limpiezas 178

Limpieza y su ámbito TEMPERATURAS EXTREMAS Medidas preventivas Algunas medidas preventivas que pueden adoptarse para proteger a los trabajadores de los efectos de las altas temperaturas en el entorno laboral son las siguientes: Evaluar los riesgos relacionados con fenómenos meteorológicos adversos, incluyendo la exposición a temperaturas extremas. Establecer protocolos de actuación para trabajos en exterior o en lugares de trabajo que no puedan quedar cerrados, durante olas de calor o periodos de altas temperaturas. Planificar la jornada laboral en época estival: adaptar los horarios de jornada y evitar la realización de esfuerzos físicos intensos en las horas centrales del día de mayor radiación solar. Limitar el tiempo o la intensidad de la exposición: hacer rotaciones de tareas siempre que haya sitios con menor exposición que lo permitan. Establecer pausas fijas: en trabajos a la intemperie, con esfuerzos físicos moderados y/o altos, en condiciones de altas temperaturas, establecer periodos de descanso cortos y frecuentes. Favorecer el trabajo en equipo para facilitar la supervisión mutua en lugar de trabajar individualmente. Hidratarse: beber agua o bebidas isotónicas de forma frecuente, aunque no se tenga sed y continuar la hidratación después del trabajo. Evitar el las bebidas que contengan alcohol, cafeína o muy azucaradas. Hábitos alimentarios: hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor. Evitar las comidas copiosas y con grasas. Proteger la cabeza y la piel: utilizar gorra o sombrero y crema de protección solar alta (SPF 50 o superior). Usar ropa holgada, ligera y transpirable: si existen unas condiciones térmicas extremas puede resultar necesario emplear prendas protectoras especiales frente al calor; existiendo distintos sistemas de protección: Pasivos: que incluyen prendas aislantes que protegen la piel de las variaciones térmicas, y, prendas reflectoras que evitan la absorción de la radiación térmica. En algunas ocasiones se emplean prendas que incorporan ambos aspectos, como es el caso de la ropa de protección de los agentes forestales, que aísla a sus usuarios del aire caliente generado durante los incendios a la vez que les protege de las radiaciones procedentes de las llamas. Otro ejemplo son los “trajes o chalecos de hielo”, que incorporan hielo seco en su interior (que debe ser sustituido de forma periódica para mantener su eficacia) y absorben tanto el calor metabólico generado como el procedente del exterior, empleados por ejemplo en el sector de la minería. Activos: como pueden ser los trajes refrigerados por aire o líquido (agua y/o anticongelante) que, a través de unos tubos confeccionados en el interior de la prenda, disipan el calor metabólico haciéndolo circular hacia el exterior. Verificar las condiciones meteorológicas de forma frecuente e informar a los trabajadores: como buena práctica en este sentido, se puede consultar la página web de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), e informarse de los “Avisos de Fenómenos Meteorológicos Adversos”, especialmente en lo relativo a temperaturas máximas en época estival https://www.aemet.es/ es/eltiempo/prediccion/avisos Consultar con el personal facultativo de medicina laboral las medidas a adoptar si se padece alguna enfermedad de riesgo. Formar e informar a las personas trabajadoras sobre los riesgos relacionados con el calor, sus efectos y las medidas preventivas y de primeros auxilios que hay que adoptar. Por último, recordar que el calor extremo puede afectar la productividad y aumentar el riesgo de accidentes laborales. Por ello, resulta esencial que las empresas implementen medidas adecuadas para proteger a sus plantillas. 㔾 Julio-Agosto 2025 / LimpieZas 49

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