a fondo Actualmente, nos encontramos en la fase inicial de la curva de madurez tecnológica. Existe un desconocimiento sobre cómo las estructuras deben adaptarse a la automatización. No obstante, la falta de personal cualificado y el absentismo están acelerando el proceso de cambio. Los sectores donde veremos un cambio más rápido son aquellos con tareas repetitivas de poco valor, como el mantenimiento de almacenes en seco, logísticos o el aspirado de grandes superficies de moqueta en el sector hotelero. Muchas organizaciones no están preparadas para automatizar porque sus procesos no están diseñados para ello. Por eso es clave nuestro acompañamiento como especialistas y formación a los equipos. A menudo se habla del retorno de la inversión (ROI) como el principal freno. ¿Es la forma correcta de valorar estos proyectos? Si alguien busca un retorno de la inversión puramente contable, comparando a una persona –con el servicio actual– frente a un robot en un Excel, a día de hoy le seguirá saliendo mejor la persona. Pero la clave es otra: ¿cómo cuantificas tener un almacén limpio cada día en lugar de una vez al mes? ¿O la garantía de que la máquina no faltará por una baja laboral en un hospital? La robótica abre nuevas posibilidades de limpieza con un servicio continuo y a demanda; de noche y de día garantiza espacios limpios y permite que el personal se dedique a tareas mucho más productivas y cualificadas. Estos nuevos procesos no se pueden comparar con los servicios de limpieza que se realizan actualmente. Hay que tener en cuenta factores como la continuidad del servicio, la reducción de incidencias, la optimización de los recursos humanos o la mejora en la calidad percibida. Esto requiere entrar al detalle en cada proyecto y evaluar el retorno según las prioridades, oportunidades de mejora y necesidades del cliente. El salto cualitativo consiste en pasar de una limpieza basada en horas a una limpieza basada en objetivos de higiene constantes. ¿Cuál es el principal beneficio de los robots autónomos de limpieza? El principal beneficio no es la reducción directa de costes. El robot autónomo de limpieza trabaja de forma constante y programada, garantizando espacios impecables mediante programas de limpieza en profundidad o mantenimiento base, mientras el personal aporta valor en otras áreas. Los nuevos softwares permiten adoptar diferentes procesos adaptados a cada espacio y requerimiento. Estos equipos no solo limpian áreas, sino que usan IA para identificar manchas en tiempo real. Esto significa que, si un robot detecta un derrame, lo limpia al momento, evitando que se convierta en un riesgo de seguridad o que la suciedad se extienda. Además, es una solución profundamente sostenible, ya que optimiza el uso de agua y productos químicos, reduciendo su consumo frente a los métodos de limpieza convencionales. Los nuevos fabricantes de robots autónomos mejoran continuamente los equipos, evolucionándolos rápidamente como nunca lo habíamos visto antes en el mercado, cubriendo carencias que estaban normalizadas en el sector. Actualmente, los robots ya mopean y friegan de forma simultánea, eliminando la necesidad de un mopeado previo. Además, incorporan sistemas avanzados de autolimpieza tanto en las boquillas de secado como en los depósitos. ¿Cuáles son los principales errores que cometen las empresas al iniciarse en la automatización? El error más común es pensar que la máquina funciona sola. Automatizar la limpieza no consiste únicamente en incorporar un robot; requiere comprender que, aunque la tecnología es eficaz, necesita un liderazgo que la respalde. Los principales retos de una implementación no son de carácter técnico –ya que no es necesario ser ingeniero ni poseer conocimientos avanzados en robótica para operar estos equipos–, sino que se centran en la gestión del cambio. El factor diferencial es, sin duda, el liderazgo interno. Es imprescindible que exista una figura o un equipo dentro de la organización que impulse la transición, asegurando que el personal comprenda el proyecto, defina los escenarios de uso y adecue el entorno para que sea funcional. Sin ese compromiso por parte del cliente para integrar la tecnología en su operativa diaria, la máquina no podrá desplegar todo su potencial. Marzo-Abril 2026 / LimpieZas 39 distribución ENTREVISTA “El salto cualitativo consiste en pasar de una limpieza basada en horas a una limpieza basada en objetivos de higiene constantes”
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