LimpieZas / Marzo-Abril 2026 72 LIMPIEZA FORENSE Limpieza y su ámbito ción fotográfica previa, y que los datos descriptivos y documentales se consignen en el formulario de levantamiento de cadáveres o restos humanos”. Este sistema se apoya en una numeración única, que vincula el levantamiento con el Instituto de Medicina Legal (IML), garantizando la trazabilidad completa de los restos. Todo el proceso queda reflejado en actas autocopiativas, en las que se registra cada actuación, traslado y custodia, creando un rastro documental continuo e inalterable. La limpieza forense integra protocolos como los seis pasos del Programa de Acreditación GBAC STAR –evaluación, predesinfección, reducción de desechos, limpieza forense, desinfección y control–, incidiendo en que “si se encuentra en una situación en la que hay contaminación visible, como suciedad, vómitos, sangre, fluidos corporales, etc., puede ser necesario un paso previo a la desinfección en el que se aplique un desinfectante”. Se usan pulverizadores para reducir la carga viral antes de entrar. Luego, se lleva a cabo la reducción de desechos, que implica la eliminación adecuada de la biocontaminación bruta. Todo se embolsa en contenedores dobles, etiquetados y transportados a vertederos especializados. El RD aporta, además, la pieza clave para evitar contaminación cruzada: la zonificación y la separación funcional de áreas. Esto debe seguir un procedimiento que consiste, en primer lugar, en acordonar la zona. Contaminación cruzada La minimización de la contaminación se refiere a todo el entorno de la escena, pero se orienta a prevenir la contaminación del personal, de las evidencias y entre las muestras (la denominada contaminación cruzada). En este sentido, el Manual de Buenas práctica para la implementación del Modelo de Acreditación de ENFSI para la Investigación de Escenas del Crimen establece que “la protección de las evidencias frente a la contaminación debe comenzar con la actuación del primer interviniente y continuar hasta que el material sea entregado al laboratorio y finalice el análisis”. Según ENFSI, deben adoptarse medidas preventivas de control para minimizar la contaminación cruzada, por ejemplo, al desplazarse de una escena a otra, así como durante el almacenamiento y el transporte del equipamiento. Equipos de Protección Personal (EPP) En limpieza forense, los equipos se determinan por la evaluación inicial de riesgos, priorizando la protección contra patógenos, aerosoles y contaminantes biológicos. En este contexto, son básicos los Equipos de Protección Personal (EPP), que deben adaptarse siempre al agente infeccioso identificado y al nivel de riesgo existente. La protección respiratoria es obligatoria cuando existe posibilidad de aerosoles, especialmente durante la predesinfección y desinfección, empleándose mascarillas con filtros P100, N95 o superiores para partículas biológicas, y respiradores de cara completa en escenarios de alto riesgo. El personal debe estar formado en los procedimientos de colocación y retirada del EPP, ya que una manipulación incorrecta puede provocar contaminación cruzada
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