a fondo química profesional ENTREVISTA ¿De qué manera cree el Ministerio que este reglamento puede acelerar la transición hacia productos concentrados, sistemas de recarga y fórmulas más sostenibles, y cómo puede posicionar a España como referente europeo en innovación química aplicada a la limpieza? Creo que muchas de las transformaciones que menciona ya están en marcha y que el reglamento puede contribuir a acelerar su adopción. Los productos concentrados, por ejemplo, permiten reducir el consumo de materias primas, disminuir las necesidades de transporte y optimizar el uso de envases. Los sistemas de recarga responden a una lógica similar, al favorecer modelos más eficientes en el uso de recursos y la generación de residuos. Son tendencias que combinan ventajas ambientales y económicas, algo especialmente importante para lograr cambios duraderos. Lo interesante es que el sector español no parte de cero. Contamos con empresas que llevan años innovando en formulaciones más sostenibles, soluciones de dosificación eficiente, nuevos materiales para envases y aplicaciones biotecnológicas. Existe una base industrial y tecnológica muy sólida sobre la que seguir construyendo. A mi juicio, la gran oportunidad consiste en convertir la sostenibilidad en una fuente de ventaja competitiva. Europa está marcando una dirección clara y las empresas que sean capaces de anticiparse tendrán una posición más favorable en el mercado. Además, España cuenta con una combinación particularmente interesante de capacidades industriales, químicas y tecnológicas, así como con empresas que han demostrado una notable capacidad exportadora. Ese punto de partida nos permite afrontar esta transición desde una posición de ambición y no únicamente de adaptación. España reúne condiciones muy interesantes para desempeñar un papel relevante en esta transformación: una industria química competitiva, centros tecnológicos de referencia, una creciente capacidad innovadora y empresas con experiencia internacional. Si somos capaces de seguir reforzando esa colaboración entre industria, tecnología y conocimiento, podremos consolidarnos como uno de los referentes europeos en innovación aplicada a la limpieza profesional. Mirando hacia 2030 y más allá, ¿qué papel deberían desempeñar la colaboración público-privada y la transferencia tecnológica para garantizar que el sector español de detergentes y limpieza profesional siga siendo competitivo, innovador y alineado con los objetivos ambientales europeos? Si observamos los grandes avances industriales de las últimas décadas, veremos que rara vez son el resultado del trabajo aislado de un único actor. La innovación suele surgir cuando empresas, centros tecnológicos, universidades y administraciones son capaces de colaborar de forma eficaz y compartir conocimiento. Creo que esa será una de las claves del éxito del sector durante los próximos años. Los retos que tenemos por delante –descarbonización, economía circular, nuevas soluciones biotecnológicas, digitalización o eficiencia en el uso de recursos– son demasiado complejos para abordarlos desde compartimentos estancos. España dispone de un ecosistema científico y tecnológico de gran calidad y de una industria química con una fuerte cultura innovadora. El desafío consiste en acelerar la transferencia de conocimiento hacia el mercado y facilitar que las nuevas tecnologías puedan escalarse industrialmente con mayor rapidez. También será importante seguir fortaleciendo los espacios de diálogo entre el sector y las administraciones. Mi experiencia es que las mejores políticas industriales suelen construirse cuando existe un conocimiento profundo de la realidad empresarial y una interlocución fluida con quienes están innovando e invirtiendo cada día. Mirando hacia 2030, me gustaría que España no solo fuera reconocida por adoptar las mejores tecnologías disponibles, sino también por desarrollar, escalar e industrializar aquí una parte significativa de esas soluciones. Ese es uno de los grandes desafíos de la política industrial europea: transformar conocimiento en capacidad productiva, empleo de calidad y competitividad. Si somos capaces de hacerlo, sectores como el de detergentes y limpieza profesional pueden seguir siendo un ejemplo de cómo sostenibilidad, innovación y crecimiento industrial pueden avanzar de la mano. “Las empresas que entiendan la regulación como una palanca para innovar serán las que mejor aprovechen esta transición” Mayo-Junio 2026 / LimpieZas 15
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