Limpiezas 183

a fondo LimpieZas / Mayo-Junio 2026 22 ENTREVISTA química profesional Durante muchos años se habló mucho de “smart regulation”, pero luego la realidad era más burocracia, más obligaciones y más cargas administrativas. Con los llamados “ómnibus regulatorios” sí estamos viendo un cambio de actitud importante por parte de la Comisión Europea. Por ejemplo, la revisión de REACH se está planteando desde una perspectiva de simplificación y no de añadir todavía más cargas regulatorias. Eso para nosotros supone un cambio muy relevante. Otra cuestión distinta es España, donde muchas veces añadimos todavía más requisitos a las propias directivas europeas cuando las transponemos. Y eso genera todavía más complejidad administrativa para las empresas. ¿Cuáles son ahora mismo las principales preocupaciones regulatorias de Feique? Principalmente todo lo relacionado con el ETS, el sistema europeo de derechos de emisión. Ahora mismo nos preocupan especialmente los benchmarks, que son los criterios que determinan cuántos derechos gratuitos de emisión recibe cada empresa. Había propuestas para reducir muchísimo esos derechos gratuitos y eso supondría un golpe enorme para la competitividad industrial europea, porque las empresas tendrían que asumir costes muchísimo más altos. Estamos trabajando intensamente tanto con el Gobierno español como con las instituciones europeas para intentar mantener un sistema equilibrado. También estáis reclamando medidas urgentes en materia energética. ¿Cuáles son las principales? Estamos pidiendo cinco medidas muy concretas. La primera sería eliminar el impuesto sobre el valor de producción de energía eléctrica. La segunda, reducir el impuesto especial de la electricidad para toda la industria. La tercera, rebajar los peajes eléctricos para los sectores electrointensivos, igual que hacen otros países europeos como Alemania o Francia. La cuarta sería aumentar las compensaciones por costes indirectos de CO2. Y la quinta, reformar el sistema de servicios de ajuste eléctricos, que actualmente añade muchísimos costes al precio final de la electricidad. España tiene margen para aplicar muchas de estas medidas sin necesidad de autorización europea. En el caso del gas es más complicado porque hablamos de un mercado internacional. Por eso insistimos mucho en impulsar alternativas como el hidrógeno, el biometano, la biomasa o la electrificación industrial. En el sector de la limpieza preocupa especialmente toda la normativa relacionada con residuos y envases químicos. ¿Cómo lo veis desde Feique? También es uno de los ámbitos donde Europa está trabajando ahora mismo en simplificación normativa. No se trata de reducir exigencias ambientales, sino de hacerlas más racionales y más coherentes con la realidad del mercado global. “La solución no es demonizar la química, sino seguir investigando y desarrollando productos cada vez más seguros”

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