Limpiezas 181

supervisor reportaje incorpora además una clara vocación social. “El supervisor no solo es garante de la calidad del servicio, sino también una figura clave para la integración laboral de personas con discapacidad y otros colectivos en riesgo de exclusión”, explica Raúl Soldado, supervisor de Servicios de ILUNION Limpieza y Medioambiente. De este modo, el rol “se ha redefinido para ser referente, acompañante y facilitador”, añade. Esta dimensión social, además, obliga al supervisor a desarrollar capacidades adicionales de acompañamiento, tutela y apoyo emocional que no formaban parte del rol tradicional. Por su parte, Julio Muñiz, coordinador de Operaciones de SIFU, destaca que el perfil actual está claramente orientado a la gestión integral del servicio, integrando competencias de limpieza, servicios auxiliares y mantenimiento básico. “En los últimos años, el rol ha evolucionado desde una función eminentemente operativa hacia una posición técnica y de gestión, clave para garantizar la eficiencia del servicio y la alineación con las necesidades del cliente”, señala. Esta integración de funciones está directamente vinculada con la tendencia creciente a la unificación de servicios dentro del Facility, donde la limpieza ya no se concibe como un servicio aislado, sino como un engranaje imprescindible dentro del ecosistema global del edificio. En Limcamar, esta figura es “la piedra angular” de la organización. “Es la persona que atiende al cliente en su ámbito territorial y al personal a su cargo”, explica Gema del Cerro, directora de Recursos Humanos. Además, el puesto —antes más masculinizado— presenta hoy un mayor equilibrio e incluso cierta feminización. En cuanto al perfil profesional, Del Cerro subraya la evolución hacia un mayor conocimiento de nuevas tecnologías y hacia la formación en gestión de personas y gestión laboral. Este cambio generacional y de composición también está renovando la cultura interna del sector, aportando nuevas miradas y formas de liderar, más colaborativas y más orientadas al diálogo. Supervisión y FM: una alianza estratégica Un cambio clave en el perfil del supervisor es su relación con el Facility Management (FM). Ya no se trata solo de reportar incidencias, sino de participar en una dinámica de coordinación estratégica: compartir datos operativos, adaptar recursos, revisar tareas, participar en la planificación del edificio y alinearse con los KPI definidos por el cliente. Juan Paredes, director de Producción de Limcamar, lo resume así: “El supervisor es el interlocutor operativo directo, y su coordinación con FM garantiza la trazabilidad, la mejora continua y la satisfacción del cliente”. Esta relación convierte al supervisor en una pieza esencial para integrar la limpieza dentro del funcionamiento global del edificio. En muchos centros corporativos, esta interacción diaria convierte al supervisor en el referente operativo más visible del servicio, y su desempeño condiciona la percepción que tiene el cliente del conjunto del contrato. Además, la digitalización ha reforzado esta colaboración: las plataformas de control de presencia, las aplicaciones móviles y los sistemas de seguimiento en tiempo real han permitido que el supervisor y el FM trabajen con información compartida, reduciendo subjetividades y aumentando la capacidad de reacción ante cualquier incidencia. Liderazgo como palanca de cambio La evolución del puesto no puede entenderse sin analizar su dimensión como líder de equipos. En un sector con alta diversidad de perfiles, las habilidades sociales y la gestión emocional han dejado de ser complementos para convertirse en competencias esenciales. La eficacia de la supervisión ya no se mide solo por el conocimiento técnico, sino Enero-Febrero 2026 / LimpieZas 37

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