entrevista En mi opinión es uno de los primeros problemas de España. Recientemente, a finales de enero, desde Aspel hemos organizado una jornada en el Congreso de los Diputados con presencia de especialistas de los empresarios, mutuas de trabajo, investigadores, así como de los portavoces de Trabajo y Seguridad Social de los cuatro partidos mayoritarios. Creo que debemos hacer este tipo de iniciativas y concienciarnos que la única forma de combatir esto es con medidas legales valientes y decididas. Entrando en la operativa diaria, nos gustaría poner el foco en los mandos intermedios. En estos ‘nuevos tiempos’ marcados por la inmediatez y el dato, en su opinión, ¿cómo valoran, las compañías, la evolución del papel del supervisor o gestor de servicios? ¿Ha dejado de ser un mero ‘controlador’ de tareas para convertirse en un gestor de personas y emociones? Creo que la aportación que los mandos intermedios hacen a la empresa no está muchas veces reconocida. En un sector donde existe la subrogación, tener un buen mando es clave para motivar a las personas y para resolver situaciones y conflictos de la operativa diaria. La digitalización y las herramientas de movilidad permiten hoy controlar presencias y calidades en remoto. En este escenario, en su opinión, ¿cuál es el valor diferencial que aporta hoy la figura humana del supervisor? ¿Es la pieza clave para la retención del talento y la fidelización del cliente? Las capacidades de un buen supervisor trascienden las labores de control que, gracias a los avances tecnológicos, cada vez se pueden realizar más automáticamente, tanto su actuación hacia el cliente (en el día a día la empresa es él para muchos responsables de la proción práctica y un incremento de coste y la prohibición de complementar y absorber los complementos salariales, que en nuestro caso sería un golpe definitivo a las cuentas de las empresas: el incremento de coste estaría entre el 15% y el 20%. Creo que el tema de la reducción de jornada quedará “aparcado” hasta la próxima legislatura. Respecto al absentismo laboral, que se ha calificado como una ‘pandemia silenciosa’ en el sector servicios. ¿En qué le gustaría incidir? El absentismo en España medido en términos de porcentaje de personas que no acuden a su centro de trabajo es alto, cerca del 7%. Ese mismo parámetro en el caso de la limpieza es del 13%. Es un tema que debemos abordar entre todos los agentes de la economía. Por otro lado, ¿qué novedades hay en materia de costes laborales? ¿Volveremos a ver una subida del SMI, volverá a debatirse la reducción de la jornada laboral, etc.? La subida de SMI va a ser del 3,1%, cifra que ha considerado el Comité de Expertos nombrado por el Gobierno. Marcar esta subida es prerrogativa de la Administración, pero es bueno saber que el cálculo del Comité se basa en un supuesto salario medio en España, que viene sesgado porque sabemos que para el cálculo se han eliminado sectores tan importantes como la agricultura, ganadería, pesca o servicio doméstico. Es fácil deducir que ese salario medio bien calculado sería bastante menor y por tanto el SMI inferior. Otras amenazas que están ahí son el registro horario, que en un sector como el nuestro tendría una muy difícil aplica- “Tener un buen mando intermedio es clave para motivar a las personas y para resolver situaciones y conflictos de la operativa” Enero-Febrero 2026 / LimpieZas 9
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz